Autor Tema: La calidad en los altavoces, que debemos saber.  (Leído 943 veces)

Josu

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La calidad en los altavoces, que debemos saber.
« en: Mayo 29, 2013, 02:46:23 pm »
La calidad en los altavoces, que debemos saber.

Elegir los altavoces adecuados para un cine en casa puede parecer muy complejo. Hay muchos modelos, argumentos comerciales en la publicidad y un gran rango de precios en el que moverse. Es más, existen multitud de productos mediocres en el mercado que pueden despistar aún más al consumidor poco precavido. Tenemos que tener siempre en mente la relación calidad/precio.

La única manera de salir de esta situación es emplear el sentido común. Si se tiene un presupuesto ya calculado de cuánto se va a invertir en altavoces, cuáles son los que mejor van a la habitación y el resto del equipo y se tiene la suficiente vista para identificar cuáles están sobrevalorados y cuáles ofrecen una excelente calidad de construcción, componentes y prestaciones por un menor precio, tendremos asegurado un excelente sonido por la suma de dinero más módica posible.

 

CÓMO LOCALIZAR UNOS BUENOS ALTAVOCES


Un camino erróneo sería dejarse guiar exclusivamente por análisis en revistas especializadas o, en general, por opiniones de terceros. Los primeros por el lógico interés que tienen en hablar bien sólo de aquellas empresas que se anuncian en ellas. Y los segundos porque la mayoría de usuarios finales no han podido oír un elenco de altavoces lo suficientemente amplio como para poder aconsejar.

En cambio, un camino acertado es tratar de indagar a través de Internet webs sobre construcción de altavoces y, sin fijarse en la parafernalia técnica, ver qué tipo de componentes y qué construcción tienen los buenos.

La inmensa mayoría de los mejores fabricantes no fabrican sus propios transductores, sino que los encargan a proveedores muy especializados en la realización de los mismos. Algunos marcas de altavoces mencionan en sus especificaciones el país de procedencia de los transductores e, incluso, el nombre de los fabricantes que los suministran. Esto es una garantía de calidad, porque siempre que los mencionen nos están indicando que proceden de unos suministradores de prestigio. Es más, en muchos altavoces de muy diferentes precios llegaremos a ver exactamente los mismos transductores. Una forma de ver si uno es bueno, es observar si altavoces de precio más caro montan en ese mismo transductor.

Otros parámetros de calidad los dan, otros aspectos de la caja como su calidad de construcción. Los altavoces verdaderamente buenos tienen recintos pesados, con paredes de gran grosor y refuerzos internos para evitar su vibración. En otras palabras, siempre es preferible encontrar información de cómo está hecho por dentro que simplemente quedarnos con su aspecto externo.

También nos podemos fijar en el filtro divisor de frecuencias o crossover. En principio hay que olvidarse de algunos argumentos como "fitros minimalistas". Lógicamente, un gran número de componentes tiene alguna pega, concretamente la porción de potencia que absorben del amplificador. Sin embargo, un altavoz muy estudiado con un filtro complejo apenas dejará variables al azar. Un altavoz bien filtrado no debería poseer sólo lo mínimo, que son los cortes de frecuencias y la atenuación de los transductores más sensibles, sino algunas compensaciones, filtros añadidos o los cortes más estudiados para conseguir unas mejores respuestas en frecuencia y en tiempo.

Una buena respuesta en frecuencia se consigue si la sensibilidad es la misma, o lo más parecida posible, en todas los puntos concretos del rango que es capaz de cubrir todo el altavoz. Esto se conoce como una respuesta "plana". Normalmente viene dado en un margen de dB, que oscila entre +/- 0.5 (los altavoces muy planos) y un máximo que no debe ser superior a +/- 3 dB. A veces depende mucho de cómo esté hecha la medida y del suavizado aplicado a la misma para que este margen de dB sea mayor o menor. Aún así, es un parámetro con el que no hay que obsesionarse especialmente. Una respuesta plana únicamente garantiza que el altavoz no tiene "personalidad", es decir, que el sonido que sale por él es neutro y fiel a lo que hay grabado en el disco y no ecualiza ni añade nada de su cosecha. Aun así, ni todos los altavoces que tienen respuesta plana suenan bien, ni todos los altavoces que suenan bien tienen respuesta plana. Además, varios altavoces que tienen respuestas planas pueden sonar diferentes, pues ese es ese puede ser el único parámetro que tengan en común. Por poner un ejemplo sencillo, no suena igual un altavoz de 2 vías que tenga el corte de frecuencias más alto (más hacia el tweeter) que más abajo (más hacia el woofer) aunque la respuesta de ambos sea plana, debido a otros parámetros como directividad, resonancias de los conos y la cúpula, admisión de potencia, etc....

Una respuesta temporal adecuada se logra si los transductores están en fase y no se cancelan unos a otros. La mayoría de los altavoces tienen invertida la fase de alguno de los transductores precisamente para evitar las cancelaciones, de modo que funcionan al revés y suenan mucho peor, especialmente en percusiones y sonidos similares. Sólo los más estudiados y mejor diseñados, que no llegan ni a un 5-10% del mercado, los tienen todos los transductores conectados en fase positiva (es decir, que un semiciclo positivo de la onda eléctrica equivalga a un movimiento del cono hacia fuera, y viceversa). Esto se llama "conexión en fase absoluta positiva" o, si se lee una descripción en inglés, se leería "all drivers connected in positive absolute phase" o "no out-of-phase drivers". Esta, como hemos dicho, es una cualidad fundamental si lo que se busca es verdadera fidelidad. Como es algo difícil de conseguir, los pocos los fabricantes que lo logran hacen hincapié de ello en las descripciones de los altavoces.

Por último, los mejores fabricantes de altavoces ofrecen extensas explicaciones de cómo están hechos sus productos en sus folletos y sitios web. Otros simplemente dan unas vagas especificaciones, dejando que una publicidad masiva en los medios haga el resto. También el tipo texto de la misma es importante. Si es una larga descripción técnica sobre cómo está hecho y qué lleva el altavoz dentro, será un buen indicativo. Si simplemente son vagos adjetivos audiófilos e historias sobre la trayectoria general de la marca, no lo será tanto.

 

CUÁNTO HAY QUE GASTAR EN ALTAVOCES


Es un tópico muy extendido insinuar que la calidad depende especialmente de la fuente de sonido, y que unos altavoces simplemente tratan de reproducir lo que les llega. En otras palabras, a veces se dice que si unos altavoces buenos reciben su sonido de lector de CD o una amplificación poco refinados, no sonarán bien.

Esto es cierto, pero falso a la vez. Con esto no se quiere decir que todo lo que viene antes de los altavoces no sea importante. Lo que nos referimos exactamente, es que las diferencias de sonido existentes entre altavoces, incluso del mismo precio, pueden ser enormes y, por ello, pueden llegar a eclipsar (de hecho, lo hacen) a las diferencias que hay entre electrónicas. En otras palabras, el resultado global es que unos buenos altavoces conectado a una electrónica sin grandes pretensiones siempre sonará mejor que una buena electrónica conectada a unos malos altavoces. Todo ello sin mencionar la acústica de la sala que, junto a los altavoces y la propia calidad de lo que hay grabado en el disco, son los tres pilares que más dictan la calidad de sonido resultante.

Si lo que se busca es verdadera calidad de sonido, el pilar que rodea un cine en casa son la acústica y los altavoces. La electrónica de amplificación hay que elegirla en torno a los mismos, no al contrario. Quitando el precio de la pantalla LCD/Plasma o el proyector, si nos quedamos sólo con estos tres elementos: lector DVD/Blu-ray, receptor A/V y altavoces, sin duda estos últimos deberían igualar, e incluso superar, las dos terceras partes de todo el presupuesto.

Finalmente diremos que, si queremos conseguir una calidad de sonido en audio multicanal equivalente a unos altavoces estéreo de, por ejemplo, 500€ la pareja por decir una cifra, obviamente tendremos que elegir un conjunto de 6 altavoces que supere bastante esa cifra para intentar conseguir una calidad equivalente. Un receptor A/V que quiera conseguir una calidad de sonido comparable a un amplificador integrado estéreo de 500€, debería costar muchísima más que esa cantidad, puesto que, por el mismo dinero, nos están dando procesador de audio, vídeo, previo, sintonizador de radio, 5 etapas de potencia... y obviamente por separado equivalen a aparatos de mucho menos precio.

 

ELEGIR UNOS ALTAVOCES ADECUADOS PARA LA SALA Y EL EQUIPO


Los llamados packs "todo en uno", que ofrecen cosa excepto tener un verdadero cine en casa. Es conveniente rebuscar un poco y, por el mismo precio que esos packs o sólo un poco superior, ya podemos encontrar satélites de 2 vías dignos o monitores pequeños junto con un subwoofer bien construido, que dan una calidad bastante mejor.

También hay que tener en cuenta las sensibilidades, tamaños de sala y potencia necesaria. Aprovechamos para comentar el tema de la potencia máxima admitida para un altavoz. Es difícil que un fabricante de altavoces de la potencia máxima que da un altavoz, puesto que es un dato complejo de medir y que depende de muchos factores. Siempre leeremos algo parecido a "potencia recomendada", donde nos dan un margen de W desde un mínimo a un máximo. Un altavoz muy eficiente tendrá el límite inferior muy bajo. Y un altavoz con buenos y/o sobredimensionados componentes tendrá el límite superior muy alto.

Pero esto es sólo orientativo. Al contrario de lo que se cree a veces, es bastante más fácil dañar un altavoz de 150W de potencia máxima recomendada con un receptor de 80W por canal que con uno de 200W. Los transductores como las piezas del filtro divisor de frecuencias tienen una potencia máxima instantánea mucho mayor que la potencia recomendada, de modo que absorben sin demasiadas dificultades los picos dinámicos que dan un amplificador más potente. Sin embargo, un amplificador de 80W llegado a su límite, comienza a recortar la señal, de modo que la onda empieza a "cuadrarse" (esto recordemos que se denomina clipear o hacer "clipping"). Esta onda cuadrada tiene infinitos armónicos y, por tanto, una energía muy alta, de modo que ese amplificador de menos potencia daña los altavoces más fácilmente que si fueran simplemente picos de uno más potente. Por ello, es mejor elegir altavoces por su calidad de componentes, construcción, diseño y sonido, teniendo el parámetro de la potencia máxima recomendada como simple orientación.

Otro tema es el de la impedancia nominal, marcada en ohmios. Recordemos que los altavoces tienen una resistencia que varía con la frecuencia. La impedancia nominal normalmente es un valor 10-20% superior al mínimo que alcanza en el rango de frecuencias que cubre el altavoz. Es decir, un altavoz de 8 ohmios de impedancia nominal, es porque tiene valores que pueden oscilar entre 7.6 mínimos y picos máximos de 20-30 ohmios. Estos picos suelen darse en bajas frecuencias, debido a los picos de impedancia que tienen los woofers.

Aunque el estándar comúnmente aceptado son 8 ohmios, la realidad es que hoy día la mayoría de altavoces de alta fidelidad tienen de impedancia nominal 4 ohmios. Y es cierto que hay algunos amplificadores que no funcionan correctamente con impedancias tan bajas. Por ello, es recomendable elegir un receptor A/V o etapas de potencia multicanal lo suficientemente bien diseñadas para que puedan manejar esas impedancias, no al contrario. En otras palabras, un mal amplificador que no vaya bien con altavoces de 4 ohmios, dejará al usuario su elección de las cajas limitada a sólo unos cuantos modelos de 6 u 8 ohmios.

Algunos receptores A/V tienen ajuste de altavoces de 4 u 8 ohmios en el menú OSD. En ese caso debemos seleccionar siempre el valor inferior que sea al nominal de los altavoces. Es decir, si tenemos unos altavoces de 6 ohmios de impedancia nominal, tenemos que configurarlo como 4 ohmios, no como 8.

Finalmente comentaremos algo sobre el tipo de altavoces necesarios. Unos altavoces excesivamente pequeños para una sala grande no resulta adecuado, primero su sonido no consigue llenarla y segundo porque, si lo intentamos subiendo el volumen, los podríamos dañar. Y unos altavoces grandes en una sala pequeña, nos daría bastantes problemas acústicos, sobre todo en bajas frecuencias, de modo que obtendríamos un sonido más impreciso y falto de fidelidad que si fueran unos altavoces pequeños.
« última modificación: Diciembre 16, 2013, 10:10:06 am por administrador »



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